Existen numerosas creencias (algunas realmente erróneas) sobre qué es una consulta psicológica y qué se hace en ella. La principal premisa de mi labor es ayudar a mejorar la calidad de vida de una persona. Para lograrlo, es fundamental el trabajo conjunto y activo entre la persona usuaria y el terapeuta.
Es importante comprender que la terapia o asesoramiento psicológico es un proceso complejo y, sobre todo, progresivo.
Durante este camino, la persona va aprendiendo, modificando o consolidando ciertos aspectos de los que carecía o no aplicaba de una manera óptima. Por este motivo, es fundamental una gran participación e implicación por tu parte.
El tiempo que se necesita de asistencia puede variar de un caso a otro, ya que cada proceso es diferente. Está determinado por la problemática, las circunstancias que te rodean, y tus características personales, familiares, sociales o laborales.
Se inicia con la primera entrevista, donde se especifica tu motivo de consulta, su frecuencia, duración e intensidad con la que se manifiesta.
Escucha y establecimiento de objetivos.
Es una parte crucial para un óptimo asesoramiento. Recogemos diferentes aspectos influyentes en el mantenimiento de la problemática o de tu motivo de consulta.
Recolección de información.
Una vez realizada la evaluación, se realiza la devolución, con el fin de establecer el plan de asesoramiento más adecuado, teniendo en cuenta siempre tus características.
Transparencia y comprensión del plan
Cuando la persona emplea diferentes estrategias y se van produciendo y consolidando ciertos cambios, es conveniente distanciar las sesiones progresivamente: de manera quincenal, mensual y trimestral.
Aplicación de estrategias y consolidación del cambio.
Abrí mi consulta presencial en Albacete en 2018. Desde entonces, mi compromiso es que este espacio sea un lugar seguro donde no se juzgue, y donde cada persona pueda aprender y crecer personalmente en las diferentes áreas de su vida.
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